Uno de los mayores distribuidores en el segmento de tecnologías de la información y comunicación, con una facturación de más de 600M€ en España, precisaba un nuevo diseño de almacén y un análisis profundo que permitiera la redefinición de metodologías de trabajo y generando alternativas de digitalización y automatización. Era necesaria la capacidad de absorción de los fuertes incrementos previstos, mejorando la atención al cliente y minimizando errores y la logística inversa asociada. El análisis debía proporcionar soluciones flexibles y adaptables a la variedad prevista de productos y medios de contención y manutención asociados.